Monday 28 may 2012 1 28 /05 /May /2012 18:15

                                                           zmqwe.jpg

                                         POPULISMO Y PODER (Carlos Ochoa)

Las dos claves discursivas que hicieron  del populismo latinoamericano de los años 30 y 40 un fenómeno de vigencia más allá de toda lógica política y económica están más vivas que nunca. La primera apunta a la construcción retórica del “pueblo” como sujeto político y la segunda a una acción permanente en contra de las “oligarquías”. Este discurso ha tejido la relación del sujeto con el poder de una manera que ha comprometido en el caso venezolano, la  adecuación de las  políticas públicas y las instituciones a las nuevas realidades y exigencias, que requiere la sociedad actual para avanzar en la superación de la pobreza, por mencionar el tema principal que nos debe ocupar como sociedad.

El problema hay que entenderlo desde la perspectiva de las identidades sociales y la subjetivación para utilizar la categoría de Foucault. En 1998 cuando Hugo Chávez llega al poder la estructura del estado se había remozado tímidamente con la elección directa de gobernadores y alcaldes, pero las instituciones nacidas del discurso liberal del populismo democrático estaban colapsadas y en conflicto con la amplia mayoría del país.

 En el proyecto populista de Chávez hay dos lecturas que le permiten construir y mantener su oferta: La del autoritarismo premoderno como eje pacificador y unificador del país representado históricamente por el dictador Juan Vicente Gómez,  y una segunda, por los partidos que se organizan y se benefician con los logros del orden político logrado por el viejo General para articular su discurso popular democrático. De ambas se nutre el proyecto de Chávez para relanzar su neopopulismo autoritario, sin olvidar que lo esencial está en la forma de articulación del sujeto-pueblo, con el discurso que se  ha vendido e impuesto de  país  productor de petróleo,  poseedor de una inmensa renta, que nos hace ricos de cuna, pero que no podemos disfrutar de esa bonanza colectiva por culpa de las oligarquías y el imperialismo que nos ha despojado sistemáticamente de todo.

El discurso populista en Venezuela es tan poderoso porque se sustenta en la renta petrolera y en la distribución de esta, un ejemplo es la tarjeta “Mi Negra”  propuesta por el candidato Manuel Rosales en 2006 “para que por fin los venezolanos accediéramos a la parte de petróleo que nos toca”.

 En este momento de la campaña presidencial, el anteproyecto de “Ley de Misiones”  presentado por la alternativa democrática a la Asamblea Nacional, se percibe como un esfuerzo  por ser reconocidos por los electores de los sectores D y E como una oferta válida y creíble de populismo neoliberal.

Las misiones profundizan el populismo del estado rentista, distribuidor exclusivo de la ganancia petrolera, debilitando el frágil tejido de los venezolanos con las instituciones desarrolladas estructuralmente  para atender sus problemas.

 Sin embargo, el país misionero continuará por mucho tiempo porque es parte de la constitución de las identidades populares del venezolano de a pie, y cualquier negación de esta identidad será interpelada por las mayorías marginadas, de allí la triangulación de Capriles con el tema de las misiones.

 Para acceder al poder en la Venezuela de hoy, hay que construir un relato político y un imaginario simbólico  creíble, eficiente y populista, eso precisamente es lo que está haciendo el candidato de la oposición democrática nos parezca correcto o no.

 

zmqwe

Por carlos ochoa - Publicado en: política - Comunidad: La democracia como objetivo
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Saturday 12 may 2012 6 12 /05 /May /2012 18:19

 

                                  chavez.-bolivar.jpg                                                          ¿CHÁVEZ  POR SIEMPRE? (Carlos Ochoa)

En la Venezuela republicana ni  la religión católica ha podido desplazar al bolivarianismo de su pedestal, afirmó críticamente el filósofo Luis Castro Leiva. El mito bolivariano está vivo, la figura de Bolívar se ha instaurado como eje del imaginario colectivo, lo que deviene que  ser venezolano implica entonces,  ser bolivariano a medias, ya que lo imaginario como memoria histórica implica nutrirse de las ideas, las aspiraciones y las experiencias de una época, y en nuestro caso, la época de Bolívar,  es víctima de un reduccionismo malévolo que valora únicamente  los logros épicos de la guerra de independencia, lo que trae como consecuencia un desconocimiento  del Bolívar de carne y hueso,  el Bolívar humano que tanta falta nos hace conocer, y también  por supuesto, de su tiempo histórico y sus contemporáneos en una dimensión más amplia que alimente nuestra percepción del pasado venezolano.

Pero esta manera distorsionada e inconclusa de entender la venezolanidad,  se corresponde con una intencionalidad política de vieja data, que pretende justificar el atropello a las leyes y a las normas utilizando  la figura de Simón Bolívar.  Ya en el siglo XIX Guzmán Blanco sentó las bases del culto bolivariano para mantenerse en el poder, y en el siglo XX Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez  dispusieron a su antojo del nombre  de Bolívar para la misma causa. Ahora  con la refundación del culto por parte de Hugo Chávez, el  Bolívar que necesitamos  está cada vez más distante, y con el drama de la enfermedad del Presidente y su posible ausencia,  cobra interés que retomemos el tema del culto bolivariano, por encontrarse en este la clave de la estrategia del chavismo sin Chávez, que aspira reciclar el culto con el comandante de protagonista.

Si desarrollamos la idea  pensada por el historiador José Pascual Mora-García  en su trabajo de  los imaginarios venezolanos,  en donde “Bolívar no es el que murió en Santa Marta en 1830, sino el que vive hoy en el corazón de todos los venezolanos  y latinoamericanos”, podemos captar que tipo de conexión mítica puede intentar establecer la dirigencia chavista si se produce la ausencia o impedimento  del líder para postularse. El candidato o candidata suplente va a mercadear la idea que “Chávez no está muerto o impedido pues está más vivo que nunca en el corazón de los venezolanos”, un lema similar ha mantenido la izquierda necrófila desde hace mucho, “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”. La conexión tiene sentido en Bolívar,  por constituir El Libertador parte del mito fundacional de la venezolanidad bien o mal entendida, ¿pero qué ha construido o fundado Chávez? El socialismo del siglo XXI es el capricho  anacrónico de un líder carismático embaucador con innegable talento político, pero inepto y sin visión para solucionar los problemas concretos  de los venezolanos.

 La operación tiene sus dificultades para el candidato sustituto, pueda que les resulte para mantener el voto duro, pero no da para más allá, pues no se aprecia en el chavismo ni en la familia presidencial, quien pueda heredar la conexión emocional que Chávez ha explotado con habilidad de mago de feria, a lo largo de estos 14 años de desgobierno.

Por carlos ochoa - Publicado en: política - Comunidad: La democracia como objetivo
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Saturday 28 april 2012 6 28 /04 /Abr /2012 23:27

                                hamlet-v2-poster.jpg                                          ALGO HUELE MAL EN EL CHAVISMO (Carlos Ochoa)

“Hamlet” es la obra más extensa que escribió  William Shakespeare, en ella el autor plantea el desorden y la anarquía que se produce en la clase gobernante cuando se produce la ausencia, la muerte del rey. La locura y el extravío político del príncipe heredero (Hamlet) y de su corte los conducen de manera inevitable hacia un desenlace fatal.

La locura en Hamlet es política cuando tiene incidencia en lo público, para ilustrar lo que esto significa recordemos el triste episodio del Doctor Diógenes Escalante quien regresa de Estados Unidos en 1945 para participar como candidato de consenso a la presidencia,  en la transición acordada por los partidos políticos modernos y el posgomecismo. Escalante enferma de manera repentina, comienza a desvariar hasta que la demencia se apodera de su ser privado y público, incapacitándolo para cualquier postulación, lo que desencadena de alguna manera el golpe de Octubre que protagonizan los coroneles Delgado Chalbaud,  Pérez Jiménez y el partido Acción Democrática contra el gobierno presidido por el General Isaías  Medina Angarita.   

Las ausencias por enfermedad del Presidente Chávez y la insistencia de que el presidente manda igualito desde La Habana, y que gobernará por siempre, desata una variedad de desatinos y demonios en el chavismo que  los hace entrar en tensión, esto se observa en la agresión  contra el candidato Capriles, víctima de los más variados insultos y descalificaciones personales.

 Como en algún momento se conoce de Hamlet, este no está bien, pero algunos piensan que pudiese ser una actuación y  está tramando algo. Ese “algo” lo está temiendo un sector de la oposición con respecto a Chávez, y como dice el paisano Alberto Franceschi en uno de sus escritos, Chávez y los Castro pudiesen  estar preparando  “algo gordo”. La designación que hizo el paciente presidente desde el balcón de Miraflores de un comando secreto antigolpista, pudiera entenderse como un desvarío más del comandante, pero también como en Hamlet pudiera ser el anuncio de otra cosa, algo velado, oscuro, un plan para mantener a uno de los suyos o a varios  en el poder a trocha y mocha, aún después de la derrota que se les augura el 7- O y de la eventual desaparición física o incapacidad  del líder. ¿Se trata de un autogolpe? Hay quien piensa que están trabajando para ese escenario.

En la Dinamarca que transcurre la obra de Shakespeare hay dos reyes, uno muerto (el padre de Hamlet) que es una sombra, un fantasma que advierte, presagia, planea, y otro (el propio Hamlet) que conspira, intriga y actúa, pero Hamlet vive la tragedia de no gobernar porque el tío asesino usurpa el poder.   La pregunta que tenemos que hacernos los venezolanos en este momento es: ¿gobierna Chávez o su sombra cubana? Y si no gobierna ninguno de los dos ¿quién gobierna entonces?, ¿acaso el tío Raúl?

“Algo huele mal en Dinamarca” le dice a Hamlet el fiel Horacio para indicarle que no ha hecho nada por su pueblo que se pierde por el desgobierno en que lo tiene sumido el príncipe enloquecido por los deseos de venganza y odio que agotan todas sus fuerzas. En Venezuela el chavismo hoy huele a podrido, digamos que cuando un proyecto político se agota y se pierde  por la corrupción, la ausencia de justicia y la ineficiencia, no hay perfume ni dadiva que disimule el tufo.

 

Por carlos ochoa - Publicado en: política - Comunidad: La democracia como objetivo
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Tuesday 17 april 2012 2 17 /04 /Abr /2012 18:22

plaza-habana.jpg

                                   ¿CUANDO PASE CHÁVEZ QUÉ QUEDARÁ? (Carlos Ochoa)

La Pascua florida ha concluido con el Cristo resucitado, sin embargo el viacrucis personal  del Presidente se extiende y parece agravarse de acuerdo a su propia y sentida petición en la misa ofrecida a su salud por sus familiares en Barinas. Desde lo personal uno no puede sino desearle una sincera y pronta recuperación, cualquiera puede enfermarse y no es cristiano alegrarse con la desgracia ajena porque nadie sabe cuando le puede tocar. Pero lo que si tiene que analizarse es la utilización mediática de ese momento, la utilización política de la enfermedad para la campaña electoral de octubre y más allá,  cuando Chávez sea una brizna de paja vencida por el huracán de la historia.

Las imágenes y las palabras de la misa de Barinas se sienten sinceras, desgarradoras, pero  dejan de serlo cuando son convertidas en propaganda y repetidas en cadena. Las peticiones de un enfermo y su familia son un evento privado, si se hace público y se abusa de la utilización de los medios de comunicación para divulgarlas es porque hay una intencionalidad política, un mensaje con destinatario.

La religiosidad pública del Chávez enfermo tiene como objetivo convertir en una épica su batalla contra el cáncer, promoverlo como un santo revolucionario de estos tiempos sometido a martirio. Esto se propone tácticamente para cubrir la carencia de una épica revolucionaria y militar  propia, ya que la intentona de golpe y  la rendición del 4 de febrero distan mucho de ser un acto heroico, como tampoco lo es su entrega y posterior reposición en el poder los días  11, 12 y 13 abril de 2002, después de la torpeza cometida por Pedro Carmona y un grupo de generales.

Pero  Chávez además de la preocupación lógica por su estado de salud debe  estar deprimido, pensando en el peso de las palabras que recién pronunciara uno de sus amigos,  que si tiene una épica revolucionaria y ha sabido rectificar  sus posturas radicales por otras más sensatas.  El presidente de Uruguay, su colega  José “Pepe” Mujica ha dicho en una entrevista que: “Cuando pase Chávez no habrá construido ningún socialismo”. ¿Entonces si no construyó el socialismo qué hizo?

 Cuando pase el Chávez socialista los viudos del proceso intentaran vendernos a Chávez el Cristo, Chávez el milagroso, Chávez espíritu de la sabana, compartiendo velas por algún tiempo en los altares de los radicales y los ingenuos con los santos de verdad.

Por un tiempo, porque la ilusión de una sociedad socialista a la antigua en Venezuela desaparecerá  rápido, con ayuda incluso  de quienes hoy lo despiden y reciben en Maiquetía con caras de funeral anticipado.

Venezuela no es Argentina, allá los peronistas con su enorme poder sindical pudieron sacralizar la imagen de Eva Duarte y convertirla en Santa Evita. Acá no habrá San Hugo posible, no quedará ningún mito del Socialismo del siglo XXI después de Chávez.

 

 

 

 

 

 

Por carlos ochoa - Publicado en: política - Comunidad: La democracia como objetivo
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Saturday 31 march 2012 6 31 /03 /Mar /2012 03:31

   diosdado-cabello.jpg 

                     DIOSDADO EN CAMPAÑA PARA LA SEGUNDA ELECCIÓN (Carlos Ochoa)

El desplazamiento de Chávez como eje político tiene consecuencias predecibles e impredecibles tanto para el chavismo como para la oposición. En ese universo de conjeturas y supuestos que se arman y se desarman a partir de la enfermedad  del Presidente candidato, los actores políticos de ambos bandos están desarrollando y probando estrategias que se conocen, y otras más veladas y cripticas que responden a objetivos montados sobre escenarios analizados por las salas situacionales que operan en el país y en el exterior.

Para la alternativa democrática y su candidato, no está del todo claro en cuanto beneficia o perjudica el desplazamiento de Chávez como principal protagonista de la agenda política. La estrategia de Capriles hasta ahora ha tenido éxito,  porque ha podido asociar su imagen  de joven político exitoso, a un relato identificado con las necesidades de cambio y de reconciliación que  requiere la sociedad venezolana para concretar un futuro de progreso, bienestar y seguridad. El Comando Tricolor se está montando en toda Venezuela para enfrentar y derrotar el  7 de octubre a un candidato Chávez, sano o convaleciente, pero no enfermo terminal. En el  escenario donde el factor emotivo  juega a explotar la solidaridad y la lástima, Chávez apelará a los sentimientos profundos  de los electores y a la religiosidad, como último recurso para disminuir la ventaja que en el contacto cara a cara le lleva Capriles en sus recorridos a pie por todo el país.

La campaña de la “misión lástima” que está siendo comandada por Diosdado Cabello, obedece a una estrategia política de doble propósito, por un lado abonar el terreno emocional para preparar al electorado chavista para cualquier situación. Y por otro, posicionar a Cabello dentro del chavismo y en la opinión pública.  Esto  no tiene nada que ver con lo que quiere hacernos creer Diosdado, que es una muestra de solidaridad y afecto sincero por el caudillo, que retorna y retorna cada vez más enfermo y ausente del país.  Diosdado Cabello es hábil y tiene poder, aspira a suceder a Chávez, pero está escogiendo su hora, una distinta a la del 7 de octubre.

 En el escenario ideal de Diosdado, Chávez es candidato y gana apuradito y empujado las elecciones, pero una vez reelecto el cáncer se lo lleva con todo y la mejor medicina del mundo. Por supuesto, constitucionalmente  hay que convocar una nueva elección para elegir un nuevo presidente. ¿Quién creen ustedes que se ve como candidato en esa segunda elección? La verdad que la lógica de Cabello no es tan descabellada tomando en cuenta la tragedia interna del chavismo, por eso no hace mucha fuerza para imponerse como  sustituto para octubre, el Teniente conoce la naturaleza y los afectos del Comandante, que apuntan en caso de ser necesario  un candidato o candidata de última hora, hacia su entorno familiar.

Pero en la Venezuela de estos tiempos de cambio no hay nada seguro para el chavismo, mucho menos para el poschavismo. Así que Diosdado en el mejor de los escenarios posibles,  pueda que resulte un buen negociador con el nuevo gobierno que presidirá Henrique Capriles.

¿No dicen que Cabello hace negocios y es un hombre adinerado? Si esto es verdad que no me consta, le durara muy poco el discurso radical de hoy, cuando en octubre se cierre el ciclo del eterno retorno.

  No está de más recordarle al primer Vicepresidente del PSUV ahora que está en campaña para la segunda elección,  que nunca  las segundas partes  fueron buenas.

 

Por carlos ochoa - Publicado en: política
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Presentación

Crear un Blog

Calendario

June 2012
M T W T F S S
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
<< < > >>
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados