LA TRILOGÍA DEL MAL Y EL FASCISMO (Carlos Ochoa)
El Presidente Maduro bautizó como “La trilogía del mal” a un afiche en donde se exponen los rostros desfigurados de Henrique Capriles, María Corina Machado y Leopoldo López, coincidiendo su colocación en edificaciones públicas y en muchas zonas de Caracas con una fiesta de origen Celta que se realiza para venerar al dios de la muerte Shamhain. La celebración de Halloween que no tiene tradición en ninguna región venezolana, se ha hecho popular en los últimos años debido a la difusión que el cine y la televisión le brindan, además se suman a la festividad algunas bandas de rock pesado y post-punk, junto con algunas tribus de subcultura urbana como “los góticos” que despliegan toda una escenografía, vestuario oscuro y rostros pálidos que conforman una estética que les da identidad en lo musical y en la apariencia.
En el Ecuador el año pasado un concierto de rock fue denominado promocionalmente como “La trilogía del mal”, el concierto reunió a tres leyendas del “metal extremo” en un solo lugar. La banda británica “Venom”, la alemana “Destruction” y la estadounidense “Obituary”, desplegaron sus conexiones satánicas, oscuras y bélicas, en sus acordes para el disfrute de un show musical, en donde los asistentes seguramente invocaron sin agredir a nadie y sin violar la ley todos los demonios que “La trilogía del mal” les trajo con su música.
Pero cuando un presidente de un país democrático y la alta dirigencia de un partido en el poder, niegan la condición humana de sus adversarios políticos demonizándolos, no les quepa la menor duda que se trata de una acción fascista.
En la Alemania nazi una de las practicas más perversas fue precisamente la de negar la condición humana a todo aquel que no encarnara o representara el ideal totalitario del nazismo. Las campañas publicitarias diseñadas por Goebbels y sus colaboradores son similares a la de “La trilogía del mal” en cuanto niegan la condición humana del otro, el que no piensa como tú, el contendor, el opositor, que pierde el nombre y su humanidad.
María Corina Machado, Leopoldo López y Henrique Capriles en ese perverso afiche, son representados como seres del inframundo, y como tales, ya desprovistos de humanidad, el mensaje que pretende transmitir el concepto gráfico, es que ellos son los responsables de la inseguridad, el desabastecimiento, la inflación, las devaluaciones, y todos los males que hoy aquejan a nuestra querida Venezuela, esencialmente porque ya no son humanos, son bestias infernales, malévolas, responsables del desastre que Maduro no ha podido ni puede detener.
Por ello es que en su estrategia neo-fascista Maduro llama a los líderes de la oposición democrática “La trilogía del mal”, en su desesperación se aferra a la cartilla de Chávez, que sistemática y calculadamente dividió a la sociedad venezolana en malos y buenos, como si la contienda política se tratara de una película de gánsteres.
La criminalización y el despojo de la humanidad a los dirigentes de la oposición es un camino que termina en la Corte Internacional de La Haya, así que cuidado con lo que hacen, no vaya a ser que por invocar a los demonios del neofascismo, los arrastre la historia a los tribunales en donde lo que cuentan son los hechos.