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EL TROVADOR DE LA IMAGINACIÓN
Carlos Ochoa
John Lennon nos legó una frase imprescindible: “La vida es lo que ocurre, mientras hacemos planes para ella”. De manera contundente el de Liverpool nos recuerda, que lo único que existe es el eterno presente en movimiento, que no existe ayer ni mañana, que lo que hagamos o dejemos de hacer en el presente, va a convertirse en nuestro esperado o no deseado futuro.
En 1971 Lennon edita “imagina”, la letra de la canción es un himno de paz y hermandad, que nos propone pensar que el mundo si se puede cambiar, utilizando asertivamente el poder de la imaginación que es superior al de la inteligencia, pues el talento por sí mismo no garantiza el cambio ni el éxito. Sólo aquellas personas que concretan con acciones en el presente sus pensamientos, sus sueños, pueden hacer realidad lo imposible.
“Imagina” es una canción que crítica las aberraciones del capitalismo y del comunismo, el propio Lennon consideró que la canción era una versión moderna del manifiesto comunista sin comunismo. Obviamente Lennon estaba lejos de ser un comunista, viviendo en Manhattan con una fortuna de cientos de millones dólares. Era en todo caso un músico y poeta liberal, comprometido con el futuro de la humanidad.
La fascinación creciente que causa “Imagina” es que no es utópica, fantasiosa, propone realidades posibles de alcanzar, cosas verosímiles de lograr. La imaginación debemos recordar, descansa en bases reales mientras que la fantasía reposa en la subrealidad. En la diferencia objetiva que existe entre imaginación y fantasía encontramos la feroz crítica política que contiene la letra de la canción, si la analizamos sin prejuicios.
Lo que establece la diferencia principal en la política no es el discurso ideológico, es la concreción de realidades imaginadas. Las propuestas políticas que se mantienen y realizan transformaciones, bien de derechas o de izquierdas, son aquellas que conectan un discurso imaginariamente correcto a la inexistente realidad futura. Esto se traduce de manera objetiva, en prometer y cumplir en un tiempo determinado lo que se promete. Construir un imaginario político desde la subrealidad de la maravillosa fantasía, es una temeridad condenada al fracaso.
Lo que Lennon nos propone en “Imagina” es diferenciar la política de la demagogia, que siempre pospone lo importante y no aporta soluciones definitivas a lo urgente, de la política comprometida con la imaginación creadora de oportunidades reales de futuro.
Parafraseando a Lennon en “Imagina”, cuando el mundo recuerda su asesinato ocurrido en Nueva York hace 30 años, imaginemos que en Venezuela nada justifica el matar o el morir, imaginemos de nuevo a todos los venezolanos viviendo la vida tranquilamente y en paz.
Imaginar o fantasear, he ahí el dilema político existencial de los venezolanos.